2008
La Quebrada de Humahuaca y sus pueblitos detenidos en el tiempo

La Quebrada de Humahuaca se localiza en la provincia de Jujuy , Argentina. Es un valle andino de 155 kilómetros de extensión, flanqueado por altas cadenas montañosas y cavado laboriosamente por el río Grande, ubicado a más de 2.000 metros de altura.
En ella podremos ver hermosos paisajes conformados por cerros multicolores, remontarnos a su pasado a través de sus fortalezas indígenas, cavernas prehistóricas, arquitectura y huellas que nos revelan la evolución humana a través de milenios, por esta razón, fue declarada Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad por la UNESCO, en julio del 2.003.
Recorrer la Quebrada de Humahuaca es descubrir un paisaje de infinito colorido desandando el camino del tiempo. Es remontarse hacia un pasado geológico de 600 millones de años que se une a los 10.000 años de presencia viva del hombre en la región. Con pequeños pueblos detenidos en el tiempo, habitados por población en su mayoría de la etnia Coya, reflejan en su trazado el diseño indígena del asentamiento. Las calles tienen un recorrido irregular trepando los cerros, las casas están construidas en adobe o piedra sin cemento y los techos son de barro y paja.
Sin dudas que la Quebrada de Humahuaca en un excelente destino cuando buscamos tranquilidad, paz, cuando necesitamos de esos momentos y lugares para poder estar en contacto con uno mismo.
La quebrada nace de sur a norte en Volcán, éste el primer pueblito quebradeño, donde abruptamente las montañas abandonan el verde y dan paso a serranías ocres y marrones que protegen el primer cementerio de altura del recorrido. Sin abandonar el contorno del río, y siguiendo por la Ruta Nacional Nº9 hacia el norte, se ubica la localidad de Tumbaya. Es una pequeña villa a orillas del río Grande, con altas sierras y plantíos frutales, además, con gran abundancia de cardones. Aquí podemos visitar su bella iglesia construida en 1.796, actual Museo Histórico Nacional, y testigo del paso evangelizador de San Francisco Solano.

Purmamarca y de fondo Cerro de 7 Colores: foto AxelArgento
Luego nos desviamos por la Ruta Nacional Nº 52 hacia el oeste, donde se localiza Purmamarca. Su nombre en quechua significa pueblo del león. Éste pueblo esta rodeado por sierras multicolores, y entre ellos el famoso Cerro de los Siete Colores, un espectáculo para nuestros ojos. En su capilla construida en 1.648 se venera a Santa Rosa de Lima. Es de muros de adobe, con techos de cardón y torre campanario. En su interior se guardan algunas pinturas de la escuela cuzqueña.
Después de retomar por la Ruta Nº9 hacia el norte, se arriba a la Posta de Hornillos, donde funciona un museo de objetos y costumbres coloniales. Además, en sus alrededores, se encuentran importantes sitios arqueológicos, dignos de ser visitados.

Paleta del Pintor en Maimará: foto Henry Lambert
Mas adelante hacia el norte, siempre por la Ruta Nº9, nos encontramos con otro pueblito quebradeño, el es Maimará; que nos seduce con otra maravilla de la naturaleza como es la Paleta del Pintor. Este es otro de los famosos cerros que conforman el hermoso paisaje de la región del noroeste argentino.
Unos kilómetros más adelante se encuentra Tilcara, ubicado en la margen derecha del río Grande y a 2.460 metros de altura. Con varios museos regionales como el de Pintura y el de Escultura, aunque el de mayor importancia es el Museo Arqueológico, porque guarda los objetos mas valiosos que fueron rescatados del “ pucará”. Además, posee salas dedicadas a cerámicas, y otros materiales correspondientes a diferentes culturas precolombinas de todo el noroeste argentino. En el museo también podemos ver objetos de procedencia mochica del Perú, de Tiahuanaco en Bolivia, y atacameña de Chile.

Pucará de Tilcara: foto Inamar
El Pucará de Tilcara que en quechua significa fortaleza, se encuentra a sólo 1 Km. de éste pueblo, y fue un sitio ocupado por los indígenas que habitaron esta zona en tiempos prehispánicos. El Pucará, hoy reconstruido es una muestra palpable del esplendor de los antiguos habitantes de esta zona, los Tilcaras. Continuando nuestro recorrido, en Huacalera, podremos ver el monumento que se asemeja a un gigantesco reloj solar marcando el recorrido del Trópico de Capricornio, donde el sol cae en forma perpendicular el 22 de diciembre, día del solsticio de verano.
Subiendo hacia el norte a 2.818 metros de altura se encuentra Uquía, con su pequeña Iglesia de San Francisco de Paula, construcción del siglo XVII. En su interior guarda una verdadera joya del arte barroco en la región; el retablo del altar mayor tallado en madera y totalmente dorado a la hoja. Es el mas antiguo de toda la zona y algunas de sus hornacinas poseen imágenes de vestir, aunque otras están ocupadas por pinturas de la escuela cuzqueña, con colecciones importantísimas como son los famosos Ángeles Arcabuceros.

Humahuaca: foto Fernando Pose
La ciudad de Humahuaca ubicada a 2.939 metros de altura, con la mayor población y el corazón mismo de la Quebrada, es otro de los pueblos llenos de magia que enriquecen la zona, plena de atractivos naturales, históricos y culturales. Frente a su pequeña plaza se levanta la iglesia y en el solar del antiguo cabildo se ubica la Municipalidad; en su torre se observa un reloj conectado con un mecanismo que permite salir la imagen de San Francisco Solano a bendecir a los viajeros a las 12 y a las 24 hs. Además, hay varios museos que podemos visitar.
Avanzando hacia el norte, el paisaje va endureciéndose y los colores se tiñen de marrones y grises, pasamos por la localidad de Iturbe, y luego a 3.693 metros de altura nos encontramos con Tres Cruces, mostrando en sus barrancas el nacimiento del Río Grande.
Costumbres del lugar
En los pueblos que forman parte de la quebrada jujeña, la mayoría de los restaurantes y comedores funcionan en las casas y son atendidos por familias enteras, que se afanan en el preparado de locros, humitas, tamales y cabrito asado, entre otras delicias autóctonas. Los tamales son comidas típicas que tienen maíz y carne de cerdo envueltos en hojas de chala.
Los lugareños son muy amables y disfrutan atendiendo a los turistas, entrar a un almacén purmamarqueño es toda una nueva experiencia, tras el intercambio de saludos el dueño y sus familiares del establecimiento a cada uno. Generalmente sobre el mostrador se ven apiladas bolsitas de hojas de coca. El “coqueo”, como se le dice al acto de mascar estas hojas, es una técnica heredada de los antepasados aborígenes que aún hoy utilizan los lugareños para resistir duras jornadas de trabajo o para acompañar las copas en las reuniones nocturnas. Desde tiempos sin memoria, las hojas de coca estaban en los ritos del pueblo inca. El coquero (quien masca las hojas de coca) forma un bolo con ellas llamado acuyico (mascada) y lo coloca entre las mejillas y la mandíbula dejándola allí por horas, provocando una abundante salivación. La hoja no debe partirse ni desmenuzarse; se la ovilla con la lengua, una sobre otra, metódicamente. En el noroeste Argentino, sobre todo en Jujuy y Salta, son muchísimos los adeptos a este suave alcaloide; la emplean para combatir el sueño, el hambre, la sed y el cansancio. Los turistas las compran por curiosidad o para evitar el apunamiento por disminución de oxígeno que provoca la altura.
Atractivos: Culturales, naturales, históricos y arqueológicos. Fiestas folklóricas (Fiesta de la Pachamama, Fiesta de Inti Raymi), Carnaval de Humahuaca
Circuitos turísticos de interés cultural y arqueológico. Trekking, montañismo, cabalgatas. Avistaje de flora y fauna.
Qué comprar
Alfarería omaguaca: vasijas con formas de toritos o rostros de hombre o mujer.
Orfebrería jujeña: exvotos, mates y utensilios para el hogar,etc.
Tejidos: ponchos de pelo de oveja o llama y tejidos finos de fibra de alpaca.
Artesanía: tallas en madera de palo santo o cardón, cestería, trabajos en cuero e instrumentos musicales autóctonos.

























