eTurismo Viajes

¡¡¡Bienvenidos a eTurismo Viajes!!! Un blog sobre viajes y turismo internacional, con destinos donde viajar, ciudades, atractivos por conocer, hoteles, noticias, consejos y todo lo necesario para que el turista vaya planificando su próximo viaje...


Archive for the ‘Oceanía’


Año Nuevo en el Mundo: Asia y Oceanía

Continuando con las costumbres y tradiciones de como festejan la llegada del Año Nuevo en varios países del mundo, en China defiere de fecha con respecto a otros países, puesto que el  Año Nuevo chino llega en febrero; la fecha exacta la marca el calendario lunar. Sin dudas que es la fiesta más popular de China y también la más larga, ya que dura nueve días. El objetivo de la misma es obtener suerte, salud y felicidad para el Año Nuevo. Y una costumbre que practican los chinos antes de comenzar las celebraciones, es limpiar sus casas a conciencia, dispuestos a eliminar cualquier resto de mala suerte del Año Viejo que se va. Durante esos días festivos, en las calles hay bailes de dragones e infinidad de fuegos artificiales y petardos para alejar a los malos espíritus.

En Corea, tradicionalmente celebran el Solnal, el primer día de la primera luna del nuevo año. Según su leyenda; quien se quede dormido la última noche del año amanecerá con las cejas blancas al día siguiente; así que esa noche todos los coreanos permanecen despiertos y encienden las luces en cada habitación. Al día siguiente se dedican a combatir los malos espíritus, limpiando sus casas a fondo y quemando ramas de bambú porque creen que su ruido al crepitar les asusta. En la India, el comienzo del Año Nuevo llega mas temprano, entre octubre y noviembre con el Diwali o Festival de las Luz, que dura cinco días. Aunque cada región lo celebra a su manera, en todas partes la luz juega un papel esencial. Con infinidad de lamparitas de aceite que decoran casas, templos y jardines, simbolizando la victoria del bien sobre el mal y mostrando el agradecimiento de la gente por todo lo bueno que hay en sus vidas. Los fuegos artificiales y los petardos también son habituales en esta celebración.

foto jmboyer

En Japón, hablar de 12 campanadas es realmente quedarnos cortos, puesto que aquí, suenan hasta 108 veces las campanas de los templos japoneses para conmemorar la llegada del Nuevo Año. Se trata de una tradición cuyo objetivo es liberar del mal el período que empieza, donde cada campanada hace referencia a un deseo terrenal que hay que mantener alejado. Las casas se decoran con hojas perennes y bambú, símbolos de vida eterna y honestidad. También se dice, que los japoneses suelen empezar el Año Nuevo riendo, porque creen que eso les traerá buena suerte. En Tailandia, el Año Nuevo tailandés se llama Songkran y su celebración dura tres días, del 13 al 15 de abril. Durante estos días, los tailandeses se lanzan con cubos de agua unos a otros con el deseo de atraer abundantes lluvias para el año siguiente. También aprovechan para lavar bien todas las estatuas e imágenes de Buda. Otra costumbre para obtener buena suerte, es dejar libres a pájaros que se encuentran dentro de sus jaulas o peces de sus peceras echándolos al río.

En el Tibet, China, los tibetanos pasan los dos últimos días del año que termina preparando la llegada del Nuevo Año. Durante el Gutor (como se lo llama a éste período) limpian las casas de punta a punta, encienden antorchas y hacen explotar petardos para mantener a los malos espíritus alejados de sus hogares.  También acuden a los monasterios a llevar ofrendas a los monjes. Durante los dos primeros días del Nuevo Año (llamado Losar) comparten comidas y regalos con la familia, honran a sus dioses y realizan visitan a sus amigos. En Vietnam, sus habitantes preparan a conciencia la llegada del Nuevo Año, limpiando sus casas de arriba a abajo, sacando brillo a la cubertería de plata y pagando todas sus deudas. Durante el último día suelen plantar un bambú o un árbol similar en el patio de su casa y lo decoran con campanas, flores y serpentinas rojas para protegerse de los malos espíritus. Los vietnamitas también están muy atentos a quién es la primera persona que ingresa en su hogar el primer día del año, ya que creen que le  traerá suerte y riqueza a la familia en los meses siguientes.

En Australia a su gente si que les gusta recibir al Año Nuevo con mucho ruido. Cuando el reloj marca la medianoche, por todas partes se empiezan a oírse silbidos, bocinas de coches, palmadas, campanas de iglesias, y muchísimos fuegos artificiales al igual que en Nueva Zelanda. El 1 de enero, día festivo para los australianos,  suelen celebrarlo en el campo o en la playa con picnics, rodeos y competiciones de surf. En Israel, el Año Nuevo judío se llama Rosh Hashanah. No se realiza en una fecha exacta, pero suele tener lugar en septiembre u octubre. Durante ese día los judíos no pueden trabajar, acuden a la sinagoga a rezar, y luego regresan a casa para celebrar una comida especial. Otra costumbre, es tocar el “shofar” (un cuerno de carnero) y comer manzanas untadas con miel para conseguir que el año que llega sea dulce.

Vía: Portalmix

Artículos Relacionados

Parque Nacional Uluru Kata Tjuta en Australia

El Parque Nacional Uluru-Kata Tjuta se encuentra ubicado en el Territorio del Norte de Australia, a unos 1.431 km al sur de Darwin y a unos 440 km hacia el suroeste de Alice Springs. Este magnífico entorno natural fue declarado por la UNESCO en 1.987 como Patrimonio Natural de la Humanidad.

En 1.974, la Administración del Territorio del Norte designó con este nombre de procedencia aborigen, una extensión de 1.326 km2 ocupados por una árida meseta esteparia, en medio de la cual emergen los montes Olga o Kata Tjuta de 546 metros, y un monolito gigantesco, las Ayers Rock, una formación rocosa con un espectacular color rojizo, con unos 350 metros de altura, 9 km de contorno y adopta una forma alargada de 3,7 km por 2,4 km de ancho. Los nativos la identificaron con el viejo apelativo Uluru, considerada como la gran roca sagrada, el santuario del tiempo del sueño.

A este monumento natural se le calcula una antigüedad superior a los 500 millones de años. Cuando todo era una zona muy vasta invadida por el mar, recibió una gran carga de arena, el acontecer geológico posterior y las transformaciones climáticas sufridas por el terreno, derivó en la formación de una arenisca rica en feldespatos y mica, luego, movimientos de ascenso originaron una zona montañosa que la erosión fue devastando. El área quedo arrasada, pero las Ayers Rock opusieron resistencia, igual que las Olgas. Quedaron ahí, en medio de un desierto de arena roja poblado de matorrales espinosos.

Ayers Rock

Ayers Rock surge como un coloso de paredes casi lisas y cima aplanada, alcanzando en algunas partes una inclinación de 80°. En el verano austral, el desierto central soporta en algunos lugares hasta 50° C de máxima cuando el sol cae a pleno, junto a violentas tempestades de polvo; las lluvias son exiguas, totalizando en el año unos 120 mm con un alto índice de evaporación. Ayers Rock guarda un pozo de agua, Nelly’s Hole, un verdadero tesoro en medio del calcinante desierto australiano, donde acude la abundante fauna de la región; y su existencia debió ayudar a los aborígenes cazadores a soportar las largas sequías.

Es lógico presumir que el sitio se haya transformado en un lugar mágico, asociado al mundo curioso de los espíritus y el tiempo del sueño; lo cierto es que ha recibido una gran cantidad de pinturas rupestres y grabados, que suponen a los antepasados como los creadores del entorno. Actualmente, mas de 80 grupos de aborígenes viven en la zona, practican el nómadeo, y el fuego controlado que mejora los pastizales. Junto a los guardaparques, son los custodios de la riqueza cultural de Uluru.

El Parque Nacional Uluru-Kata Tjuta protege además la enorme variedad de vida que exhibe el desierto y sus múltiples adaptaciones. Entre la vegetación se puede encontrar milga, acacias achaparradas, hierba puercoespin, eucaliptos, ficus y demás. Con respecto a la fauna que puebla este enorme espacio convertido en reserva, sería interminable enumerarla, pero a modo de ejemplo podemos encontrar marsupiales grandes, como el canguro rojo y el ualarú euro; también los pequeños, como el canguro rata y el topo marsupial.

Es aquí donde el viajero puede fotografiar los grandes grupos de canguros rojos y observar sus larguísimos saltos, una estampa visual por demás emblemática de Australia. En Uluru también hay reptiles y víboras, entre ellas la serpiente de las rocas y la marrón real. El parque está en la ruta que siguen las numerosas bandadas de aves que migran hacia el norte o el sur, de modo que durante la época de lluvia se pueden encontrar cacatúas de las ninfas  que son exclusivas de Australia, también se encuentran loros y periquitos. El emú, un gran corredor, resulta muy fácil de verlo, ya que el lugar es ideal para su dieta donde puede encontrar semillas, hierbas, hojas, frutos e insectos. En la zona también se pueden ver aves rapaces como el águila audaz que planea por los cielos.

Para aquellos viajeros amantes  de la observación de vida de los desiertos, Uluru reserva grandes sorpresas, como la existencia de ranas que pasan gran parte del año enterradas esperando las lluvias. Otra sorpresa son las diversas especies de camarones que viven en las grietas de las laderas de Ayers Rock y en las charcas.

En Uluru también se encuentra presente el temido dingo, y una fauna exótica introducida por el hombre, muy bien adaptada a las duras condiciones del ambiente del ambiente, como conejos, zorros rojos, ratones y camellos traídos desde Afganistán, los cuales fueron de gran ayuda para trasladarse en las áridas tierras de Australia central. Fácilmente domesticable, el dromedario, es capaz de trasladar hasta la mitad de su propio peso. Cuando el nudo de comunicaciones fue progresando en la zona, muchos de estos camellos se volvieron silvestres y otros son criados por establecimientos para trasladar a los viajeros en paseos turísticos que se realizan por la zona.

Montes Olga

A unos 36 km de Ayers Rock se encuentran localizados los montes Olga, una serie de numerosas elevaciones de areniscas, que el agua ha ido tallando a través de millones de años; donde podemos encontrar profundos desfiladeros, pequeños cañones hundidos entre las rocas, con infinitos motivos y caprichosas formas, siendo un destino perfecto para un safari fotográfico.

El Parque Nacional Uluru, ofrece numerosas formas de alojamiento, desde diversas zonas para acampar, hasta lujosos hoteles. Las actividades turísticas llevadas a cabo en Uluru son variadas. Existen viajes programados con asistencia especifica de botánica y o zoólogos, con guías especializados y a veces aborígenes del parque, quienes brindan información acerca de las cavernas y sus tesoros arqueológicos. También es posible ascender a la cima del monolito por una senda montañosa denominada Climb, ayudados por guías y una cadena que asiste a manera de pasamanos; sin embargo hay que aclarar que su acceso presenta grietas peligrosas, por lo que muchos viajeros suelen renunciar a esta actividad antes de llegar al objetivo.

A la observación de canguros, emús, reptiles y cavernas, se suma la del coloso Ayers Rock  de arenisca que cambia de colores según las horas del día; donde al comenzar la aurora nos ofrece un magnífico paisaje color rosado, luego un color naranja ardiente, y rojo intenso al caer el atardecer; y durante el anochecer, surge como una masa pétrea casi azul. A cualquier hora emana una majestuosa dignidad, con su atmósfera que resulta cautivante, misteriosa, como si el gigante del desierto guardase un poder oculto. No en vano éste fue un sitio sagrado desde los tiempos más remotos.

Sin duda, el Parque Nacional Uluru resulta un destino turístico de enorme interés en el rojo corazón de Australia. Australia, tan inmensa e ignota, cautivante por su naturaleza y las extrañas formas de vida que aloja, colma las expectativas de todo viajero, porque aún al mas experimentado, logrará sorprenderlo. Ése es su secreto.

Artículos Relacionados

Alice Springs: importante ciudad del Territorio del Norte de Australia

Alice Springs es un nombre legendario que evoca el gran desierto de Australia central,  perteneciente al Territorio del Norte, hoy convertido en una pequeña ciudad que debe gran parte de su dinamismo al turismo. El enlace ferroviario le dió el empuje necesario a partir de 1.929. Su existencia comenzó cuando el lugar fue elegido para ubicar la central repetidora de la línea telegráfica Adelaida-Darwin.

Gracias a la mentalidad de su gente, Alice Springs es reconocida mundialmente como la ciudad pionera de un servicio denominado la Escuela del Aire, que brinda asistencia por radio a los alumnos aislados de los centros educativos. También aquí nació un singular servicio medico aéreo, creado por el misionero John Flynn; el cual posibilita ayuda asistencial a las granjas remotas y campamentos mineros; además, construyo un sencillo hospital conservado en el centro de la ciudad, y trajo la radio que se convirtió en el hilo conductor de la civilización para el olvidado pueblo ganadero del desierto.

Hoy, Alice Springs constituye el centro de circuitos turísticos de gran importancia en Australia. Rumbo al oeste surgen las formaciones de la cordillera Mac Donnell que aloja al Parque Nacional MacDonnell Oeste, con maravillosos paisajes formados por cañones, gargantas fluviales de extraño colorido, con predominio del color rojizo, con estrechos desfiladeros, lugar elegido por los ualabís rupestres (muy similares a los canguros, pero de tamaño mas pequeño, muy ágiles para moverse, capaces de dar saltos de 4 metros). También hay piscinas naturales donde se reflejan las formaciones rocosas, como ocurre en el paso Ormiston Gorge. Palm Valley, sobre el lecho arenoso del río Finke, resulta una sorpresa mayúscula en las Mac Donnell.

La ciudad de Alice Springs está conectada mediante el tren conocido como The Ghan, que une Adelaida con Darwin. También cuenta con aeropuerto donde hay vuelos diarios con destino a Sydney, Melbourne, Uluru, Adelaida, Perth, Cairns y Darwin. La ciudad también está comunicada por carretera, siendo la principal la Autopista Stuart, que une Darwin con Adelaida vía Alice Springs. Además cuenta con un servicio de autobuses que cubren esa misma línea. Para aquellos viajeros que elijan a Alice Springs como destino de vacaciones en Australia, aquí realizan distintas excursiones en vehículos todo terreno, viajes en globo aerostático, etc, también cuenta con moteles muy agradables donde alojarse.

fotos Subi Yurek

Artículos Relacionados

La Costa de Oro en Queensland, Australia

Queensland tiene su versión de la Florida al sur de Brisbane, la ciudad más importante del estado. Son 42 km de playas aglutinadas bajo el nombre de la Costa de Oro. Su expansión ha sido intensa, afianzada por la presencia de torres hoteleras, edificios reciclados, y hasta bahías artificiales. En este paraíso de los surfistas (Surfers Paradise), también han sido excavados kilómetros de canales para permitir la extensión de la marina, embarcaderos privados y casas elegantes. Los servicios gastronómicos se acrecientan día a día, y las salas de espectáculos ofrecen variantes que van desde la opera hasta el music-hall.

Los grandes capitales han hecho posible un estilo Las Vegas, inaugurado a un costo astronómico, aquí se levanta un complejo con una gran sala de juego de gran capacidad que permanece abierta las 24 hs, donde además se ofrecen shows permanentes y el infaltable club nocturno. Este casino denominado de Júpiter, es un anexo del hotel Conrad Internacional, uno de los más grandes construidos en Australia.

Hacia el sur, podemos encontrar  sitios más pequeños pero no por ello menos atractivos, orientados al turismo familiar, con diversas ofertas relacionadas a la naturaleza donde hay observaciones de aves, acuarios, y hasta un Parque del Mundo de los Sueños, el cual es una especie de Disneylandia australiano.

Debe ser tenido en cuenta que hacia el interior, cuando el territorio asciende para formar la Gran Divisoria, un mundo exótico de fauna y flora espera a los viajeros; donde la Meseta de Lamington, con innumerables cascadas que vierten sobre los altos acantilados, sus bosques milenarios, profundidades repletas de helechos y orquídeas, en una gran invitación para contemplarla desde los miradores instalados en lugares estratégicos. Hacia el norte, otro santuario de vida aloja al Parque Nacional Tamborine, cuyo patrimonio resulta similar, pues se trata de resguardar los bosques de lluvia y su espectacular mundo faunístico.

Brisbane surge sobre una bahía poblada de islas, donde no podemos dejar de visitar la isla Moreton, la cual cuenta con unos 40 km de playas, delfines y dunas de arena de increíble altura. Donde sólo pueden desplazarse vehículos 4×4, pero su acceso desde la ciudad resulta sencillo.

Muy cerca de ésta atractiva y moderna ciudad, los turistas pueden encontrarse con más de cien koalas, canguros, emús, equidnas y los wombats; que son curiosos marsupiales de aspecto tosco y pesado, de cabeza grande y patas cortas. Este maravilloso refugio faunístico se llama Lone Pine Koala Sanctuary, donde además, no faltan las hermosas aves tropicales. Una gran oportunidad, donde aquellos viajeros que elijan ésta ciudad como destino turístico, podrán no sólo disfrutar de sus hermosas playas, sino también, acercarse al fascinante mundo animal de Australia.

fotos P733

Artículos Relacionados

Matamata: donde se filmó el Señor de los Anillos

Como fanática que soy del Señor de los Anillos, no podía dejar de postear al leer en el blog de Locuraviajes un artículo acerca del pueblo donde se filmó esta fantástica  trilogía que cautivo a millones de personas en el mundo, incluyéndome. 

Pues para aquellos que alguna vez deseen o puedan conocer, el escenario de filmación elegido fue Matamata, un pueblo rural de Nueva Zelanda. Fue aquí donde se construyó a escala real la aldea de los Hobbits y el cual esta siendo explotado turísticamente, y bien que lo hacen,  habiendo tantos fanáticos de la peli, porque no planificar como destino turístico el escenario de filmación del Señor de los Anillos; por supuesto,  siempre teniendo en cuenta la capacidad de carga, para que el entorno no se vea afectado y así pueda ser no sólo sustentable en lo económico, sino también, en lo ambiental y en lo cultural. 

Matamata está localizado en la región de Waikato, al norte de Nueva Zelanda, y a unos 150 kilómetros al sur de Auckland. El mismo se caracteriza por ser una pequeña aldea rural dueña de infinitos paisajes  de colinas verdes atravesadas por el río Waikato, y por su fama obtenida luego de haber recorrido por todo el mundo a través de la película, esos bellos y tranquilos paisajes elegido por el director de cine Peter Jackson como el lugar donde se asienta Hobbiton, la aldea de los Hobbits en la trilogía de El Señor de los anillos.

Luego de la filmación de la película El Señor de los Anillos, el gobierno decidió conservar los agujeros Hobbits construidos en las colinas, ya que se consideró que  éstos no alteraban el paisaje natural al estar diseñados en sintonía con el medio. Y ahora Matamata esta aprovechando el impulso turístico otorgado por la película, al estar incluido en algunos de los circuitos denominados como ruta turística del Señor de los Anillos.

Matamata se destaca por sus amplias calles y la tranquilidad, además de sus paisajes  que rodean a la ciudad los cuales son mágicos para los viajeros que buscan rememorar y sumergirse una vez más a ese mundo mágico del Señor de los Anillos.

Vía: Locuraviajes

Artículos Relacionados