2008
El servicio de tranvías regresa a Pekín/Beijing

Quienes visiten la capital china, podrán ver como al paisaje urbano de esta gran ciudad se ha integrado nuevamente el tranvía, este legado británico adoptado por muchas ciudades a las que otorga su encanto particular y a la vez contribuye al cuidado del medio ambiente. En Pekín, este medio de transporte había sido abandonado en 1966 durante el inicio de la Revolución Cultural, y por suerte ahora recuperado como una atracción turística más de la capital china.
El nuevo tranvía realiza su recorrido por la calle céntrica de Qianmen, al sur de la Plaza de Tiananmen, una avenida con casi seis siglos de historia que ha sido restaurada por completo y fue reabierta poco antes del inicio de los Juegos Olímpicos, después de un año de obras. Con el mismo aspecto que los antaños tranvías recorrieron la ciudad entre 1924 y 1966, el actual tranvía cubre un trayecto de apenas 800 metros a lo largo de Qianmen, y el billete cuesta 20 yuanes (unos 2 euros o 2,6 dólares), un precio que muchos pequineses consideran algo caro.
La histórica calle Qianmen, se encuentra en el mismo eje norte sur que la Ciudad Prohibida y el Mausoleo de Mao Zedong, con unos 570 años de historia, fue la principal zona comercial de la ciudad imperial durante las dinastías Ming y Ping. Muchas ciudades de China contaban con tranvías en la primera mitad del siglo XX, aunque luego la mayoría de ellas abandonaron estos servicios, con algunas excepciones tales como Dalian y Changchun (noreste). El tranvía más conocido de China es el de Hong Kong, que sí cuenta con una amplia red en la isla y con sus vehículos de dos pisos le otorga un aire británico al territorio que regresó a la soberanía de Pekín en 1997.
Vía: 20minutos





















