La ciudad de Bolívar es la capital del estado homónimo en Venezuela. Localizada sobre una plataforma rocosa, a 54 metros de altura sobre el Río Orinoco, la fisonomía de la ciudad conserva mucho de su pasado.

En sus cuatro siglos de vida, acumuló otras tantas denominaciones ya que primero fue el Fuerte de Santo Tomas; luego durante la colonia en 1.764, la trasladaron al lugar que hoy ocupa y tomo el nombre de Nueva Guayana y Angostura. En 1.846 en homenaje al Libertador, se la denominó Ciudad Bolívar. Tuvo una activa participación en la historia de Venezuela, aquí se instalo el Congreso de Angostura, que promulgo la constitución de la Gran Colombia.
La función que cumple la ciudad es netamente de carácter histórico-cultural, diversificada en los últimos tiempos por la instalación de pequeños talleres donde son manufacturados el oro y los diamantes.
La zona histórica de Bolívar es un gran atractivo turístico, que gusta tanto a europeos y asiáticos, donde nos muestra sus calles empedradas, casas y edificaciones públicas que datan de la era colonial pintadas de colores vivos que contrastan con lo blanco de las molduras de sus ventanales, plazas adoquinadas y varios museos como el Museo de Arte Moderno Jesús Soto con una colección de arte moderno venezolano e internacional, son algunos de los atractivos que podemos ir conociendo en nuestro recorrido.

Muy cerca está El paso Orinoco, punto comercial y de encuentro de los bolivarenses, atestado de puestos ambulantes y música a todo volumen. Caminar por el paso Orinoco es tener la posibilidad de ver personas de diferentes razas, colores y orígenes. Es común ver turcos que no son otra cosa que emigrantes o hijos de libaneses o sirios, indígenas, colombianos, algunos europeos pero sobre todo negros antillanos.

Entre las manifestaciones musicales folklóricas presentes en la ciudad, se pueden mencionar el galeron, vals, merengue, joropo, hasta el calipso, ritmo de origen antillano que entró a esta región por los inmigrantes trinitarios y que en la actualidad es considerado la música típica, lo que se podría decir llevan el ritmo en la sangre.









SIM PLEMENTE MI PUEBLO ES BELLO, LAMENTABLEMENTE LO GOBERNANTES NO HAN SABIDO EXPLOTAR SUS BELLEZAS.