El archipiélago de Fernando de Noronha es dueño de una belleza sin par, un verdadero escenario natural de islas con aguas de color verde esmeralda que contrastan con el azul del cielo por kilómetros y kilómetros, playas, arrecifes coralinos y su maravillosa vida animal, entre ellos los simpáticos delfines, tortugas marinas, coloridos peces y demás, que participan de éste rincón único para el ecoturismo responsable.
foto Sandra Vital
El pequeño archipiélago de sólo 26 km2 se localiza a 350 km de la costa nordeste de Brasil, en el Estado de Pernambuco y está conectado por vía aérea con Recife capital de este estado.
Este encantador lugar, meca del buceo, está conformado por 21 islas, siendo 6 de ellas las islas principales y el resto roquedales, donde varias de ellas son prácticamente inaccesibles conservando buenas condiciones ambientales que son la tentación de ambientalistas de todo el mundo. Esto hizo que en el año 2002 fuese declarada Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO.
foto uspn
Entrando un poco en su historia, las islas fueron descubiertas en 1.503 por Américo Vespucio y al año siguiente, el rey don Manuel las dono al capitán Fernando de Noronha. En el siglo XVII fueron invadidas por los holandeses y un siglo después por los franceses. A fines del siglo XVII se inició el poblamiento de la mayor de las islas, en la que se instaló un presidio; por tanto la reducida población nativa actual desciende de soldados y prisioneros de aquel penal. Durante la Segunda Guerra Mundial fue base militar de Estados Unidos, y al terminar el conflicto fue transferida a Brasil.
La isla principal que lleva el mismo nombre del archipiélago, es la única habitada y es la mayor de todas. Posee 17 km2, y una parte de ella cerca de unos 8 km2, forma el Parque Nacional Marino de Fernando de Noronha, considerado Área de Protección Ambiental desde el año 1.988. El objetivo del parque es proteger la fauna, flora y demás recursos naturales incluidas todas las islas secundarias.
En esta isla están los sitios históricos como la Villa dos Remedios con sus calles empedradas, Villa da Quixaba, las ruinas del presidio, el Fuerte de São Pedro do Boldró, la Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios del siglo XVIII de estilo barroco, los hogares de las personas del lugar, los cuales son alrededor de 2.100 habitantes, el aeropuerto, escuela, el hospital y demás servicios.
foto Arsclicandi
El archipiélago de Fernando de Noronha es uno de lo mejores lugares del mundo donde practicar buceo. Con sus aguas cristalinas que permiten una visión de hasta 50 metros y donde hay peces, rayas, tortugas, tiburones, morenas, barracudas, delfines, esponjas, algas, además de formaciones rocosas, arrecifes de coral y varios naufragios. El lugar es realmente muy codiciado por los fanáticos del submarinismo.
Asimismo, quien no cuenta con esta experiencia no hay problema, la cuestión es animarse ya que mediante algunas clases y la guía del instructor se puede bucear dentro de ese mágico mundo submarino, una maravillosa experiencia que todos deberíamos tener aunque sea una vez en la vida.
Pero para aquellos viajeros que aún así no se animan, igualmente se puede ver vida marina en las innumerables piscinas naturales que permiten el contacto directo con la variada y exótica fauna marina del lugar.
foto miarkag
Uno de los espectáculos mas bonitos de la isla lo podremos disfrutar en la Bahía dos Golfinhos (bahía de los delfines), cuando al salir el sol, grupos de delfines, (uno de los animalitos que mas amo en la vida por sus características) nos brindan un espectáculo único, cuando van nadando, saltando, dando piruetas hacia el interior de la bahía, un área de aguas calmas y protegidas.
Las aves marinas forman un espectáculo aparte, pudiéndose avistar gaviotas, fragatas, golondrinas negras de mar, varios tipos de palomas y variedades de pelícanos tales como blanco, marrón, de patas rojas y otros.
Este destino turístico puede completarse con una visita al Atolón das Rocas ubicado a unos 100 km hacia el oeste, donde se creó en 1.979 la reserva biológica homónima la cual abarca 36.249 km2 y protege al único atolón brasileño.
foto miarkag
En Fernando de Noronha, uno de los santuarios ecológicos mas importantes del mundo, el turismo se desarrolla en forma sustentable, por tanto no vamos a encontrar grandes cadenas hoteleras, sino pequeñas posadas, muchas de ellas son las antiguas casas donde vivían algunos habitantes de la zona, y que fueron adaptadas para alojar a los turistas. Ofrecen apartamentos equipados con frigobar, tv, aire acondicionado. Y algo bastante particular, así como los hoteles están categorizados en estrellas, las posadas también, pero con la diferencia que se categorizan con delfines, es decir 1 delfín, 2 delfines y 3 delfines. En portugués seria “Um Golfinho”, “Dois Golfinhos” y “Três Golfinhos”.
En la gastronomía los platos principales son preparados a base de pescados y frutos del mar, donde se puede degustar la especialidad del lugar el “tubalhau”, que son croquetas preparadas con carne de tiburón.
La mejor época para viajar a este paraíso es de septiembre a marzo, y es importante saber que Fernando de Noronha realiza varios proyectos de preservación ambiental, por tanto existe una Tasa de Preservación que los turistas deben abonar a la administración local, y que varía de acuerdo con el tiempo de permanencia en la isla.













Excelente página! Muy buena información y consejos.
Fernando de Noronha es realmente un paraiso natural en la tierra… y en el mar!
Aqui dejo un enlace con una exhibición de fotos, espero que os guste.
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