Isla Mainau: el paraíso de las flores en Alemania

foto Peter Karlsson

Colores, aromas, mil y un lujos, la isla Mainau es durante los 365 días del año algo realmente único, donde aquellos miles de turistas que la visitan cada año, quedan realmente impresionados por tanto colorido natural, que da la sensación de ser el protagonista de un bello cuadro gigante.

Gracias a su ubicación en el soleado sur de Alemania y protegida por la cordillera de los Alpes, la isla de Mainau en el Lago de Constanza, encuentra la humedad y temperatura perfecta para convertirse cada primavera en un jardín repleto de flores y aves. Conocida como la isla de las flores debido a sus ostentosos parques y jardines, Mainau está unida por un puente a la ciudad de Constanza, próxima a la frontera suiza. Tiene una superficie de unas  45 hectáreas y pertenece a uno de los barrios de la ciudad.

Su historia se remonta al 3.000 a. C., fecha de la que datan los primeros restos humanos. En el año 14 a.C., los romanos ocuparon la isla  y construyeron un castillo y un puerto destinado a los barcos de guerra. Entre lo siglos IX y XIII, la isla perteneció al  monasterio de Reichenau, luego pasó por distintos dominios hasta que en 1.928 fue heredada por la casa Real Sueca.

El creador de este paraíso fue el gran duque Federico I de Baden, que ordenó la construcción de los jardines del castillo y plantó los primero cítricos y rosas. En 1.932, el conde sueco Gustaf Lennart Nikolaus Paul Bernadotte se instaló en la pequeña isla donde permaneció hasta su muerte en 2004. Actualmente  tras ser constituida como fundación, Mainau es administrada por la viuda del conde, Sonja Bernadotte.

foto Marcio Moura

Entre sus principales atracciones se destacan la escalera italiana como una cascada de agua y flores, sus coníferas y secoyas gigantes y los jardines de frutas tropicales. Por ejemplo en mayo, más de 250 especies de rododendros y azaleas que deleitan al visitante en toda la isla. De septiembre a octubre, la atracción principal son los jardines de dalias, nada menos que 20.000 plantas de 240 tipos diferentes. Tampoco la rosa podía faltar en tan idílico jardín, representada en más de 1.200 especies diferentes.

Entre los pocos edificios erigidos en la isla, además de un restaurante, se destacan un castillo, una iglesia barroca, así como la Casa de las Mariposas y un invernadero de palmeras en el que crecen 30 especies diferentes. En este invernadero conviven además papagayos, pavos y otras aves exóticas, rodeadas de cítricos propios de climas más cálidos. También existe una colección de orquídeas con más de 3.000 plantas.

foto mbell1975

Una parada obligada para el viajero cuando visite Mainau, es sin duda la Casa de las Mariposas, que es la mayor construcción de este tipo en Alemania con 25 tipos diferentes de mariposas procedentes de África, Asia y América del sur.

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