La Necrópolis de Saqqarah
La humanidad siempre ha buscado una forma de ganarle al tiempo, de ser inmortal, y sobre éste tema bastante polémico, los egipcios encontraron una solución hace miles de años, ya que creían en la reencarnación, construyeron monumentales edificaciones para esa época, y para que perduren por toda la eternidad.
Por ésta razón que en Egipto podemos encontrar magníficas pirámides construidas con ese fin, que guardan secretos que todavía no se han podido revelar. ¿Cuántas historias se desarrollaron alrededor de ellas, cuantos misterios se esconden entre sus paredes? Historias que muchos han sabido aprovechar para llevarla al cine. Lo cierto que ellas están ahí, haciendo frente al paso del tiempo, mostrándonos la cultura de un Antiguo Imperio.
En este caso Saqqarah es uno de los lugares donde podemos encontrar huellas de ese pasado egipcio, localizada a unos 32 km al oeste de la ciudad de Menfis. Ahora ¿de donde proviene el nombre Saqqarah? pues su nombre posiblemente derive de Saker, el dios egipcio de la Resurrección de los Muertos.
La necrópolis fue construida durante la época en la que las sepulturas se realizaban en mastabas. Una característica de las mastabas eran las estelas llamadas puertas falsas; esto era la representación en bajorrelieve de una puerta muy alta y estrecha, con una especie de persianilla, también en piedra, arrollada en la parte superior del dintel. La finalidad de estas puertas falsas era que el alma del difunto pudiera salir del sepulcro por medio de fórmulas mágicas, representando de esa forma la puerta por la cual volver al mundo de los vivos. Además, la cara interna de los muros se decoraban con bajorrelieves policromos, generalmente con escenas de ofrendas ofrecidas al difunto, como frutas, aceites, lino, panes, ocas, etc; lo que muchos egiptólogos llamaron el menú.
Aquí en Saqqarah, fue Imhotep el arquitecto en jefe de la corte del faraón Zoser, también conocido por Djoser o Djeser, que durante el año 2.600 a.C, introdujo las construcciones monumentales de piedra y creó para el monarca una imponente tumba en forma de pirámide escalonada, superponiendo seis mastabas de tamaño decreciente. Fue la primera de ese tipo en la historia de Egipto, mostrando al mundo que estaban más avanzados que cualquier otra civilización al dar ese gran salto repentino en la tecnología de la construcción.
La cámara sepulcral es subterránea y se encuentra rodeada por una serie de dependencias de carácter sagrado donde se desarrollaban diariamente los ritos funerarios; los mismos se mantuvieron durante el tiempo que duro la dinastía a la que pertenecía el faraón Zoser, y el culto estaba a cargo de sus descendientes.
Cercana a la pirámide se ubican una serie de tumbas menores que pertenecieron a los colaboradores más cercanos al faraón. Allí mismo podemos encontrar el Serapeum, la increíble necrópolis del Buey Apis, en la que se descubrieron sarcófagos de granito conteniendo cada uno sus restos momificados.
La necrópolis de Saqqarah otro exquisito atractivo que todo viajero que llegue a Egipto debe conocer, ya que conforma el conjunto patrimonial de ese país, lleno de una riquísima historia cultural.
fotos inail1972



















