Hablar de los lençois es hablar de uno de los más puros, intactos e impresionantes pedazos del litoral brasileño. Uno de los lugares mas bellos del nordeste de Brasil, ubicado en el Estado de Maranhão.

Parece un poco raro que en un país que posee la mayor selva tropical del mundo, podamos encontrar un desierto de arena, pero así es, y no es un simple desierto ya que tiene vida propia y con unas bellísimas lagunas, aunque parezca increíble. Este paño o sabana de arenas blancas, de ahí su nombre, constituye el Parque Nacional de los Lençóis Maranhenses, creado en 1981 para proteger las 155 mil hectáreas que ocupa este ecosistema tan particular, donde los viajeros podrán encontrar dunas de hasta 40 metros de altura entrecortadas por lagunas de aguas dulces y transparentes que se forman durante el periodo de lluvias de diciembre a julio. Es en este periodo la mejor época para visitar este sorprendente destino, ya que las lagunas están mas llenas y no hace tanto calor.
Los Lençóis ocupan unos 70 km de la costa y avanzan unos 50 km continente adentro. Entre sus principales atractivos están la Laguna Azul y Laguna Bonita de aguas azules y verdes que contrastan con el color blanco de las dunas formando un paisaje de gran belleza.
Un lugar para visitar y desde donde podremos tener una espectacular vista de 360º de toda la región, es el faro de Mandacaru en la villa homónima, sobre las márgenes de el río Preguiças. El faro inaugurado en 1.940 tiene unos 140 escalones, que equivalen a 14 pisos de un edificio.
En los laterales del Parque también existen grandes manglares con un rico ecosistema, en el interior dos oasis llamados Queimada dos Britos y el Baixa Grande. En las playas además de toda su belleza natural podemos encontrar una gran variedad de cangrejos y tortugas marinas que completan este hermoso espectáculo natural, además de aves migratorias que paran en las lagunas para descansar.
La aventura de esta visita comienza en la pequeña ciudad de Barreirinhas, donde se encuentra la oferta hotelera, restaurantes y negocios de artesanías, y desde donde salen los paseos en barco por el Río Preguiças que traviesa los Lençóis Maranhenses. Aquí hay barqueros que alquilan sus embarcaciones y sirven de guías turísticos. Una alternativa interesante es utilizar los barcos de línea regular, que hacen varias paradas durante el recorrido, de esta forma es posible entrar en contacto con el modo de vida de la población ribereña.
El viaje se hace por las aguas verdes del río, marginado por densa vegetación original, destacándose las palmeras de buriti. En algunos trechos surgen formaciones de dunas y lagunas semejantes a las de los Lençóis, pero en menores dimensiones. En las márgenes se encuentran pequeñas aldeas formadas de casas simples, algunas con tejados artesanales, hechos de hojas de palmera habitadas por familias de pescadores.
Otra forma de conocer es a través de vuelos que se realizan sobre la región, siguiendo el recorrido del río Preguiças, obteniendo una visión más amplia de este increíble paisaje de dunas blancas y coloridas lagunas.
En la zona también se realizan paseos a pie, o en caso de distancias más largas, se realizan en vehículos 4×4 y para compensar el calor nada mejor que un baño refrescante en las lagunas cristalinas y en las playas desiertas.

Sin dudas que los Lençóis Maranhenses son un destino único de gran belleza natural, y donde es aconsejable que realicemos nuestro recorrido siempre acompañados por un guía, para evitar problemas de localización puesto que la región es bastante extensa y así tener una visita inolvidable de nuestras vacaciones en Brasil.
fotos Rtietz










[...] Vía|Eturismoviajes [...]