Monte Saint Michel: Patrimonio de la Humanidad
Al viajar por Francia, sin dudas que vamos a encontrarnos con maravillosos atractivos cargados de historias que este país tiene para ofrecernos, entre ellos esta magnífica miniciudad denominada Monte Saint Michel ubicado entre los destinos turísticos mas visitados de Francia.

Es tanta la cantidad de turistas que llegan hasta esta isla, que muchas veces hace difícil transitar por sus callejuelas medievales, pero aún así vale la pena, y además es difícil resistirse porque todo aquel que pasa por aquí se siente impactado por sus características que lo hacen único.
El Monte Saint-Michel es un municipio francés del departamento de Manche en la región de Baja Normandía; el mismo surge sobre un islote granítico de 950 metros de circunferencia y 80 metros de altura en el estuario del río Couesnon, y su nombre se debe a que en el lugar se encuentra la abadía consagrada al culto del arcángel Saint Michel.

Además de su Abadía que se alza majestuosa sobre la colina, en las áreas mas bajas hay un grupo de casas rodeadas por muros medievales. Las construcciones mas antiguas arrancan del pre-románico como la iglesia de Nuestra Señora Subterránea, sobre la cual fue levantada con posterioridad la Abadía de lineamientos gótico-flamígeros, cuya aguja se levanta a unos 171 metros por encima de la orilla.
En un nivel mas bajo, el punto culminante de la visita está configurado por un grupo de edificios conocidos como la Hospedería, la Sala de Huéspedes y el Refectorio, magníficos ejemplos del arte Gótico.
El Monte Saint-Michel a lo largo de los siglos fue monasterio, ciudadela y también fue prisión. Para conocer un poco su historia tenemos que remontarnos a unos 3.000 años atrás, cuando durante una noche de octubre del año 708, el arcángel San Miguel se le apareció al obispo de Arranches y le ordenó que levantara un santuario sobre este islote.
Dos siglos más tarde, los duques de Normandía erigieron una iglesia, y poco después se instaló en ella la orden benedictina, con lo que su nueva abadía se convirtió en un foco cultural y espiritual que iría aumentando su influencia por toda la cristiandad.
Al pasear por sus callecitas empinadas nos encontramos con varias tiendas donde adquirir souvenirs como recuerdo, cantidad de restaurantes y seguramente a mas de un viajero le llamará la atención y causará gracia los nombres que tienen varias de sus casas, como de la Alcachofa, de la Arcada, de la Sirena, etc.
Otra de las curiosidades que envuelve al Monte Sain Michel, además de su ubicación, es que la diferencia de amplitud de mareas es tal, que con la plenamar el montículo rocoso se convierte en una isla. Pero por suerte desde el siglo XIX, posee un puente-dique que une el monte con el continente, y no puede ser alcanzado por las altas mareas, por lo que nos permite acceder a él en forma permanente.
La belleza que desprende el Monte Saint Michel de su paisaje natural, sumado a la mano del hombre han hecho que la UNESCO, lo declare Patrimonio Cultural de la Humanidad.
fotos Ceronne


















Hi, there is no comment avalible yet, Be The First!