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Frente a la amplia Plaza de la Armería en la ciudad de Madrid capital de España, surge dominante la silueta del Palacio Real de Madrid o Palacio de Oriente, y el mismo es la residencia oficial del Rey de España. Este espléndido edificio está situado sobre un promontorio que antes ocupaba el antiguo Alcázar de los Asturias.
Para levantar este bello palacio, los Borbones contrataron a Filippo Juvara, uno de los jefes de escuela del Barroco Piamontés, quien diseño los planos y al fallecer luego en Madrid, fue reemplazado por su discípulo Sachetti, responsable de la construcción de la mayor parte de la estructura. El Palacio Real de Madrid es de planta cuadrangular de unos 140 metros de lado con un gran patio interno, luciendo un estilo que evoca al Barroco Clasizante empleado por Juvara en la fachada del Palacio Madame de Turín. Otro detalle en su construcción son las pilastras toscanas y columnas jónicas que unen al primer piso con los pisos superiores.

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El Palacio es el mayor palacio real de Europa Occidental en extensión, con unos 135.000 m2 y más de 3.000 habitaciones, y alberga el quinteto de los Stradivarius Palatinos, la colección más importante del mundo de estos instrumentos. La visita interna está a cargo de guías propios y su duración varía con la temporada del año. Se accede a la planta noble luego de ascender por la magnífica Escalera Real, que luce pintado sobre la bóveda el tema del “Triunfo de la Religión y la Iglesia”, por Conrado Giaquinto. Entre los grandes salones y salas que constituyen la visita destacan la de Guardias, de amplísimas dimensiones y soberbios tapices, sobresale sobre la bóveda “La Apoteosis de Eneas”, por Tiépolo.
Tal vez los apartamentos de Carlos III, constituyan un conjunto de suntuosidad no igualado en el palacio. El artista italiano Gasparini, fue el encargado de la decoración de las estancias que llevan su nombre compuestas por la Saleta, Antecámara y Salón, este último con asombrosos estucos chinescos trabajados y policromados, creando un efecto fantástico junto al pavimento de líneas curvas compuesto por mármoles de diferentes colores. Los muros están revestidos de seda verde agua con bordados al realce de plata, que en la actualidad se muestra oxidada pero de original efecto visual. La antecámara, enriquece su patrimonio con los retratos de cuerpo entero de Carlos IV y Maria Luisa de Parma, obras de Goya.

Luego de la elegante Sala Amarilla se accede al Comedor de Gala, espacio enorme logrado por voluntad de Alfonso XII, quién ordenó unir tres salones contiguos en ocasión de sus segundas nupcias con Maria Cristina de Habsburgo-Lorena. Tibores de gran tamaño del siglo XVIII, se alternan en la decoración de paredes y huecos, y sobre los muros cuelgan excelentes tapices procedentes de Bruselas. La temática pictórica de las bóvedas reproduce escenas mitológicas y hechos históricos significativos de la cronología española.
El Salón de los Espejos con un impactante efecto azul claro, blanco y oro, y con su magnífica araña representa el mejor exponente de decoración neoclásica del Palacio Real de Madrid. Preciosos estucos de Sévres, con temática mitológica aportan elegancia al conjunto. La bóveda pintada por Bayeu muestra a “Hércules en el Olimpo”. La antigua Sala de Audiencias de la monarquía es conocida como la Cámara Oficial, el mismo es un inmenso salón revestido en finos terciopelos rojos y dorados, con una magnífica pintura que decora la bóveda, la “Apoteosis de Adriano”, obra de Maella. En muchos viajeros que visitan el Palacio, llama la atención la enorme araña con vidrieras góticas de colores, que es sin dudas, una de las más originales entre las que atesora el edificio.

Tal vez sea el Salón del Trono el espacio de mayor suntuosidad, con ese color rojo sangre en sus paredes de terciopelo, que realzan a una serie de espejos y consolas laminadas en oro. Flanquean al Trono Real, cuatro leones con la garra diestra sobre el orbe, procedentes de Florencia. También son originales de Italia las esculturas en bronce de tamaño natural que representan a las Virtudes y las Siete Divinidades Planetarias, pero es sin duda la bóveda el principal trabajo de Tiépolo de 1.764, que evoca la “Grandeza de la Monarquía Española”.
La Capilla del Palacio Real de Madrid, es un hermoso monumento construida entre 1.749 y 1.757 con diseños de Sachetti y Ventura Rodríguez. La capilla es de planta de cruz latina con pequeña cúpula sobre el crucero, es de estilo Barroco Clasizante, realzado por la nobleza de los materiales utilizados en su construcción, muchos de ellos de procedencia nacional. Las pinturas que luce son de Conrado Giaquinto, destacándose el tema de la cúpula “La Coronación de la Virgen”.

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El Palacio Real de Madrid está rodeado de maravillosos espacios verdes. Hacia el norte encontramos los Jardines de Sabatini de trazado geométrico y de diseño francés. El nombre de Sabatini se debe a que en este lugar se ubicaron las caballerizas construidas por este arquitecto para servicio del Palacio. Estos jardines están adornados con un estanque, varias fuentes y enriquecidos con esculturas reales. El mismo es escenario de espectáculos de luz y sonido durante temporada alta en Madrid.
Hacia el oeste, el Campo del Moro, otro de los bellos jardines que adornan al Palacio Real de Madrid, y además, aloja al Museo de Carruajes en medio de una frondosa arboleda. Su nombre evoca al sitio en que fue levantado un campo árabe durante un intento de reconquista de la plaza de Madrid.
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