
En el centro histórico de la ciudad de México D.F, justo enfrente de la Plaza de la Constitución, llamada también del Zócalo, se encuentra ubicado el monumental edificio del Palacio Nacional, considerado monumento colonial orgullo del país mejicano.
El Palacio Municipal es una de las construcciones coloniales más antiguas y grandes de México, abarca unos 40 mil metros cuadrados de superficie, tres niveles, centenares de espacios interiores y custodio de todos los estilos y modas vigentes en cuanto a muebles, pinturas y diversas obras de arte.
Este magnífico atractivo histórico ocupa el lugar donde fijaron su residencia desde el Emperador Azteca hasta los Virreyes, pasando por el mismo Hernán Cortes; hoy es la sede del Poder Ejecutivo Nacional.
Como palacio de los virreyes, se lo reconstruyó a comienzos del siglo XVIII, fue cuando alcanzó la gran extensión horizontal que lo singulariza. Adquirió el carácter de una fortaleza con almenas y torreones, que fueron modificados en 1.927 al agregarse un piso de altura y revestir la fachada con piedra tezontle. Así fue trasformado, a gusto de la época, una genuina expresión del barroco colonial.

Murales de Diego de Rivera
En el sector central, sobre un pequeño balcón y sostenida por el alto coronamiento de la balaustrada, cuelga la simbólica “campana de la libertad”, la misma que fue escuchada en 1.810 en Dolores Hidalgo. Cada 16 de septiembre, el presidente la hace sonar, evocando la temprana gesta, ante cientos de personas que vitorean a México.
En el interior del Palacio Nacional, entre los varios sectores y elementos que se pueden admirar se encuentran los frescos del pintor y muralista Diego de Rivera, quien interpretó con fuerza y dramatismo la historia del pueblo mexicano.
fotos Hanneorla








Recientes Comentarios