
Como sólo Gaudí supo hacerlo, el parque parece el escenario de un cuento de hadas, donde el famoso arquitecto catalán supo expresar una vez más su peculiar talento. El Parque Güell se ubica en la parte superior de Barcelona, y es un magnífico rincón de ocio adornado por hermosos jardines, coloridos mosaicos, increíbles columnas, etc, y un atractivo que no debemos perdernos si alguna vez hacemos turismo en esta ciudad de España.
En la zona que ocupa el parque, alrededor de unas 17 hectáreas, el conde Güell quien fue un influyente empresario y que le proporcionó su nombre al parque, había proyectado construir una ciudad-jardín de lujo para la clase alta de esa época, diseñada por Gaudí; pero fue un fracaso comercial porque la zona aún no se encontraba urbanizada, y además, estaba lejos del centro de Barcelona, por lo que luego se convirtió en un parque público.

Una visita al Parque Güell, es como adentrarnos a un mundo mágico, donde a cada paso iremos descubriendo increíbles rincones que atraerán nuestra mirada como si fuesen espacios encantados, donde los bancos toman forma de serpiente, los animales irrumpen como exóticos mosaicos multicolores, los árboles que se extienden como majestuosos gigantes y demás, creando un ambiente irresistible a nuestros sentidos.
El parque nos ofrece varios atractivos por descubrir y conocer, desde su entrada ya podemos descubrir una importante escalinata adornada por fuentes de agua y donde la figura de un dragón colorido, nos da la bienvenida a este fascinante parque de Barcelona y que todo viajero debe conocer. Una vez dentro, encontraremos esculturas, distintas construcciones como El Calvario, enigmático monumento de planta circular, con tres cruces, donde una de ellas termina en punta de flecha. Al parecer, Gaudí encontró su inspiración para levantar este monumento con forma de túmulo, en unas cuevas prehistóricas con restos fósiles, que había hallado en el parque.
En la planificación del parque, Gaudí construyó una serie de viaductos que por su diseño también forman parte de los atractivos. En su construcción, el arquitecto se empeñó en no nivelar el terreno para que todo lo construido allí, luciera de forma natural y extravagante a la vez. Siguiendo esa lógica, construyó viaductos lo suficientemente anchos para el paso de carruajes y con unos caminos para el paso de transeúntes, sostenidos por finas columnas que han resultado de gran resistencia ante las inclemencias del tiempo.

La Sala Hipóstila o Sala de las Cien Columnas, otro de los elementos arquitectónicos para admirar, conformada por 86 columnas del orden dórico, de 6 metros de alto y 1,20metros de diámetro. Otro clásico de la visita es la Casa Museo Gaudí, con una amplia colección de obras de éste particular arquitecto.
El Parque Güell Patrimonio de la Humanidad desde 1.984, tambien nos ofrece una magnífica vista panorámica de la ciudad por encontrarse en una zona elevada, y sin lugar a dudas, constituye un interesante espacio de recreo y atractivo que podemos disfrutar en Barcelona.
fotos yaph65








Recientes Comentarios