Parque Nacional Mesa Verde, y las huellas de una cultura desaparecida

Este increíble parque declarado Patrimonio de la Humanidad por la U.N.E.S.C.O en el año 1.978, por lo que representa sobre la Cultura Anasazi, se encuentra ubicado al sudoeste del estado de Colorado en Estados Unidos. Tiene una superficie de 210 km2, con alturas que van desde los 1.700 m a los 2.700m; y es el único sitio arqueológico de Estados Unidos que fue ascendido a Parque Nacional.
La geografía de Mesa Verde esta conformada por una serie de mesetas pobladas de coníferas, con cañones estrechos y que terminan abruptamente. El acceso más utilizado para llegar al parque es desde la ciudad de Durango, en el territorio minero de Colorado.

Realmente Mesa Verde nos sorprende con antiguas construcciones levantadas sobre las paredes de los cañones. La cultura que ha producido este espectacular conjunto de viviendas, muchas de ellas con sus respectivo nombres como Square Tower House, Cliff Palace, Casa de los Balcones, etc, es la cultura Anasazi expandida también en otros centros arqueológicos ubicados en Four Corners cerca de Mesa Verde.
Los Anasazi pertenecieron a la cultura del desierto, que hoy por hoy todavía hay muchos interrogantes sobre este tema; sin embargo, se sabe que hace 2.000 años atrás los primeros habitantes de esta región trabajaban la cestería y además, practicaban el nomadismo, viviendo en hoyos cavados, cubiertos con troncos y barro. A medida que fueron abandonando el nomadismo y adquiriendo la costumbre sedentaria, estas cavidades fueron perfeccionadas y las paredes se fueron transformando en muros contiguos con otros hoyos, comenzando así a formarse los pueblos, ubicados generalmente en las mesetas, y también en las cuevas de las laderas.

En el siglo XII, estos comenzaron a hacer sus casas de piedra de varios pisos, así fueron evolucionando hasta alcanzar una gran perfección. Con numerosas construcciones subterráneas que tienen un significado religioso, conocidas como “Kivas”, y es a este periodo que corresponde Mesa Verde.
Luego a finales del siglo XII, los Anasazi abandonan estas construcciones y eligen vivir en cuevas en los paredones rocosos, conocidas con el nombre de “Cliff Dwellings”. Fueron cambiando su forma de vida otorgándole a sus construcciones un carácter más defensivo, y a finales del siglo XIII el lugar fue totalmente abandonado, siendo otro misterio.
















