Port Ghalib: mucho más que pirámides en Egipto

Sobre la costa del Mar Rojo y en pleno desierto egipcio surge Port Ghalib, un reciente destino turístico con extensas playas de arenas doradas junto a un mar azul, y riquísimos arrecifes, además de un buen tiempo durante todo el año.
Port Ghalib está localizado a unos cinco minutos del Aeropuerto Internacional de Marsa Alam en Egipto, a unos 730 kilómetros al sudeste de El Cairo y a dos horas y media por carretera de Luxor y del Valle de los Reyes, extendiéndose a lo largo de uno de los mejores puertos deportivos del Mar Rojo.
Port Ghalib es un paseo marítimo de casi un kilómetro donde encontrar gran variedad de comercios, exquisitos restaurantes y cafés, 3 hoteles de categoría internacional, un bazar egipcio tradicional, un puerto deportivo internacional que puede albergar hasta 1.000 yates de 50 metros de eslora, rodeado de apartamentos elegantemente decorados, un centro de convenciones de primer nivel con capacidad para más de 1.500 asistentes, y donde los viajeros podrán practicar innumerables actividades en tierra y mar.

Port Ghalib, nace de la mano de un grupo de inversionistas que vieron a esta tierra de faraones como una gran oportunidad para emprender un gran complejo turístico en pleno desierto de Egipto, pero con toda la infraestructura de servicios, comodidades y lujo. Y como visionarios supieron aprovechar su magnífico entorno, con uno de los paisajes más espectaculares de Egipto con el mar esmeralda a un lado, el ancho desierto en el medio y las sierras orientales al otro, con temperaturas parejas durante todo el año que invitan a disfrutar de los largos días de sol.
Luego está su costa, de largas y anchas playas de arena dorada que apenas se interrumpen con grupos de palmeras y alguna que otra duna. Finalmente están los míticos arrecifes ya que Port Ghalib tiene en su frente nada menos que la barrera de coral más grande de la región, con más de 20 kilómetros de largo a muy poca distancia de la playa, con vida marina de las más variada y codiciada del mundo.

Tal es la diversidad que se aprecia en sus aguas que es posible encontrar especies realmente extrañas y animales de gran tamaño, como rayas, morenas y hasta manatíes. Y para completar está el puerto, de dimensiones sorprendentes, construido sobre una bahía natural, por lo que se aprovechó esa particular geografía para darle una fisonomía que no altera el paisaje natural, aprovechando las puntas y los pequeños cabos.
Pero quizás la ventaja principal que tiene Port Ghalib se su proximidad a las principales zonas arqueológicas como Luxor, Edfu, Esna y Asuan, con sus templos, sus monumentos, sus necrópolis y sus increíbles tesoros históricos. De hecho son muchos los viajeros que eligen esta ciudad como escala final para reponerse luego de haber trajinado durante días y días entre ruinas y caminos polvorientos.

La vitalidad de Port Ghalib se centra en el Zoco y Puerto Deportivo, una franja de casi un kilómetro repleta de comercios, exquisitos restaurantes, cafés y un bazar tradicional egipcio (el Khan) cuya actividad es contagiosa. En lo alto, sobre este paraíso, se alzan las 480 lujosas Residencias de La Marina. Frente a sus balcones, el mar y a su espalda, un tradicional zoco egipcio, el Khan. Un lugar encantador y con mucha personalidad donde perderse es un placer. Con piedras semipreciosas, artículos de cerámica y perfumes en el corazón del bullicio que anima toda la península.
Para aquellos viajeros que aman las aventuras, Port Ghalib ofrece innumerables actividades para practicar como paseos en barcos de vela, en catamaranes, lanchas a motor, motos acuáticas, esquí acuático, buceo, hacer fotografía submarina, snorkeling, avistamiento de delfines, paseos a caballo o en camellos, excursiones por el desierto en vehículos todo terreno, motocross, escalada, entre otras actividades.
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