Suzhou: la Venecia Oriental

Suzhou, es una de las ciudades más antiguas del valle inferior del río Yang-Tse, en la provincia de Jiangsu en la República Popular China, y llegó a ser capital en el año 518, durante el periodo de las Seis Dinastías repartidas entre el norte y el sur. Ubicada a unos 80 km hacia el sur, a orillas del Canal Imperial, fue construida durante la Dinastía Suei entre los años 581 y 618, luego reconstruida por los Ming, y por última vez, en tiempos modernos y republicanos, 1.958.
La historia de esta ciudad china nació junto al río, poblada de canales que concentraron el comercio, en particular el mercado de la seda. En el siglo XIV llegó el viajero Marco Polo, y la sugestión que ejerció Suzhou en éste explorador, motivó que comenzara a ser denominada la “Venecia Oriental”. El privilegio de una hermosa naturaleza y el buen pasar económico que le otorgó la gran actividad desplegada como ciudad de la seda, la terminó convirtiendo en centro de descanso para una minoría selecta.

Suzhou, rica en tradiciones culturales y dueña de un bellísimo entorno paisajístico, es lógico que alcanzara importancia como destino turístico en China.
La ciudad de Suzhou combina un rico patrimonio cultural en sus famosos jardines declarados Patrimonio de la Humanidad en 1.997, ampliándose dicha mención en el año 2.000. En ellos se puede apreciar la inferencia del budismo, que trata de reproducir la naturaleza a través de una idea; con lagos atravesados por delicados puentes, flores y bambúes, colinas con piedras de formas extrañas, constituyen parte de un ambiente apacible donde surgen templos y pagodas por doquier.
Al recorrer este magnífico escenario se percibe la fuerza de tradiciones milenarias dentro de la atmósfera serena, plena de encanto, que sus habitantes han sabido preservar.

Al visitar los atractivos de Suzhou, vamos a ver que algunos de sus templos han sido destinados a otros fines, ejemplo de ello es el Templo del Misterio, que durante la época de la Revolución Cultural fue confiscado y hoy en día es una librería. O el Templo de Confucio, donde una parte del mismo está ocupado por una escuela secundaria.
Por su parte, el hermoso Parque del Oeste creado en el siglo XIV está poblado de estatuas alegóricas. Otro de los tantos atractivos, en la Colina del Tigre, donde según la leyenda un tigre permaneció haciendo guardia en el Mausoleo del Rey Wei, hay una pagoda de siete pisos. Las piedras guardan muchas historias, algunas trágicas, otras románticas, que han sabido permanecer en la memoria popular.
fotos biglebufski








