
En América, en el hermoso país de Argentina, una costumbre típica es recibir el Año Nuevo también haciendo explotar todo tipo de fuegos artificiales, y es tanta la euforia por los fuegos de artificio en algunas ciudades, que muchas veces suelen durar unos 30 minutos en forma constante, sin parar. Y en algunos lugares, como por ejemplo en la ciudad de La Plata en Buenos Aires, suelen quemarse muñecos gigantes realizados en madera, tela y papel, que los argentinos construyen con la mejor de las intenciones pese a saber que acabarán siendo pasto de las llamas. La costumbre de quemar estos muñecos es un rito purificador, una forma de deshacerse de todo lo malo que trajo el Añoviejo que se va. Y aquellos viajeros que visiten Buenos Aires, van a poder ver como durante el último día laboral del año viejo desde cientos de oficinas de la zona céntrica los empleados lanzan por los aires miles y miles de papeles que vuelan por los aires a modo de despedir el año que se va.
En Venezuela el 31 de diciembre es una fecha especial, puesto que la Nochevieja es el momento perfecto para que los venezolanos estrechen lazos de amistad con quienes les rodean. Y para ello nada mejor que la “hallaca“, un plato especial que ellos mismos preparan con mucho amor, para disfrutarlo entre familiares y amigos. En algunos estados se quema “el año viejo”, se hace un muñeco que se viste de hombre y se llena de pólvora y al pasar las doce se enciende dejando estallar fuegos artificiales. También cuentan con otras costumbres, como tomar un puñado de lentejas y tenerlas en la mano hasta que llegue el Año Nuevo para tener prosperidad, sacar las maletas a la calle para tener un nuevo año lleno de viajes, comerse las 12 uvas del tiempo para garantizar el cumplimiento de doce deseos, romper las copas para dejar el pasado atrás y abrir paso al futuro prometedor del Nuevo Año.

Playas de Río de Janeiro: foto nomadix
En Brasil, el Año Nuevo brasileño guarda una estrecha relación con el mar. Durante ese día, a partir de las 7 hs de la tarde, más de 2 millones de brasileños y turistas se reúnen en las playas de Río de Janeiro, para ver los fuegos artificiales donde se hacen quemar mas de 20 toneladas de estos elementos, y son tan espectaculares como los de Sydney en Australia. El famoso Reveillon, donde muchos de ellos visten de blanco deseado paz, otros visten de color amarillo deseando fortuna, también saltan por encima de siete olas porque creen que eso les dará suerte, y lanzan flores al agua mientras piden un deseo. En Copacabana, las filhas do santo (sacerdotisas africanas) encienden velas y echan al mar barquitos cargados de regalos y flores. Que el mar se los lleve es un presagio de buena fortuna para el año que empieza.
En Colombia, el 31 de diciembre, los protagonistas en Colombia son los agüeros. O lo que es lo mismo, una serie de “recetas” populares destinadas a cargar las pilas con energía positiva para el año que empieza. Los colombianos tienen costumbres para todos los gustos; desde recibir el Año Nuevo de pie por ejemplo, con el deseo de tener suerte y salud; dar un portazo cuando suenan las doce para alejar de la casa a los malos espíritus; besar en primer lugar a una persona del sexo opuesto para obtener buena fortuna y otras.

Times Square en Nueva York: foto Postman
En Estados unidos si hay una Nochevieja típicamente norteamericana, ésa es la de Times Square en Nueva York. Por lo menos, es la más popular, donde los neoyorquinos y turistas se concentran en esa céntrica plaza e importante intersección varias horas antes de la medianoche, aunque el momento cumbre de la fiesta llega con las doce campanadas. La bajada de la famosa bola de cristal desde lo alto de un emblemático edificio marca el comienzo de los fuegos artificiales, el confetti, los juegos de luces y los gritos de alegría que reciben al Año Nuevo.
En México suelen cantar, bailar, divertirse hasta altas horas de la madrugada para despedir el Añoviejo y recibir el Año Nuevo, al igual que en varios países de América. Claro que ellos combinan estas celebraciones con algunas tradiciones peculiares; hay quien acostumbra a barrer la casa esa noche para que el nuevo año sólo traiga suerte “limpia”. Otros creen que pasearse por el barrio esa noche con una maleta favorecerá los viajes en los meses siguientes, mientras que otros acostumbran llevar ropa interior de color rojo para hallar el amor.
En El Cairo, Egipto, conservan una antigua costumbre, según la cual el Año Nuevo empieza cuando aparece en el cielo la nueva luna creciente. Muchos cairotas acuden a observar la noche desde la mezquita de Alabastro, en lo alto de la ciudadela que domina la ciudad. Cuando sale la luna y el líder religioso proclama oficialmente el cambio de año, la gente acude a sus casas a celebrarlo con sus familias. En Año Nuevo todos llevan vestidos especiales; incluso las mujeres, que suelen vestir de negro, pueden llevar colores vistosos durante ese día.
Sudáfrica; los sudafricanos hacen sonar las campanas de las iglesias y disparan salvas al cielo para saludar la llegada del Nuevo Año. En algunas partes del país, esta fiesta se celebra con mucho ritmo y alegría, como si fuese un carnaval, donde la gente se disfraza y sale a las calles dispuesta a divertirse y bailar al ritmo de los tambores.
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