
El Gran Ejército de Terracota del Primer Emperador de la Dinastía Ch’in, es un notable Museo de Sitio ubicado al sur de Lintong, al norte del monte Li en Xi’an, y el cual por suerte los efectos sufridos por este último gran terremoto, fueron mínimos.
Este atractivo cultural que forma parte en la historia china, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la U.N.E.S.C.O en 1987, y consiste en más de 7.000 figuras de guerreros y caballos de terracota en tamaño real, enterrados entre el 210-209 A.C. porque se creía que enterrando estas estatuas el Emperador seguiría teniendo tropas bajo su mando.
Es el primer emperador de la China unificada, Shi Hoang Ti, quien murió en el 209 A.C. Éste ejerció un gobierno de mano dura, soñando su muerte como una gran batalla a librar por la inmortalidad. Para poder lograrlo, mandó a construir un mausoleo de gigantescas dimensiones, donde luego fue enterrado a un año de su deceso, y junto a él los constructores de la tumba y a sus concubinas de acuerdo a severas órdenes impartidas.
El cambio de dinastía y las revueltas sociales consecuentes, olvidaron este episodio hasta que casi un siglo después, el historiador Sima-Qian, fue quien describió el mausoleo en sus documentos. En sus escritos contaba como 700 mil artesanos habían trabajado duramente durante diez años para decorarlo, y que la cámara funeraria guardaba grandes tesoros. Como de todo esto nunca había aparecido nada, el mausoleo con su rico patrimonio pasó a transformarse en leyenda.
Fue entonces durante la primavera de 1.974, cuando unos campesinos que buscaban agua junto al monte Li, hallaron parte de un ejército de terracota. Al excavar apareció la decoración de la que tanto se había hablado, hecha realidad.

El yacimiento nº1: abarca una superficie de 14.200 m2. En esta zona se encontraron unas 6.000 piezas en tamaño real, (entre 1,75m y 2,00m), que representan a guerreros que miran hacia el este. Estos se distinguen por sus adornos y vestimentas, donde los generales y soldados de caballería, infantería, conductores de carros y ballesteros, esculpidos todos con gran realismo. Variando la expresión y el peinado en forma individual en cada uno de los guerrros; los acompañan 100 caballos de tamaño natural, y un gran conjunto de armas blancas trabajadas en bronce. Todos estos encontrados a 6 metros de profundidad.
En 1.976 fueron descubiertos los yacimientos nº 2 y 3, que contienen guerreros a la manera de un gran comando militar. Estos fosos se localizan al noroeste y noreste de la primera excavación respectivamente. Aquí los guerreros están formados en “U”, y con ellos se encuentran cientos de armas de bronce procesadas delicadamente.
El yacimiento nº2: es conocido como “la fosa de los generales”. Se cree que representaba al estado mayor del ejército. En la fosa también son visibles las figuras de cuatro caballos.

El yacimiento nº3: contiene unos 1.000 guerreros, muchos de ellos sin restaurar. En 1.980, es este sitio salieron a la luz cerca del montículo funerario, dos carros de combate completos realizados en bronce, con sus caballos y aurigas minuciosamente elaborados. El tamaño de éstos es menor al tamaño natural, pero nos proporcionan infinitos detalles fidedignos de la época.
El túmulo donde fue enterrado el emperador Shi Hoang Ti y sus mujeres, se encuentra ubicado a 1,5 km de distancia del Ejército de Terracota. Al parecer esta vacío, pues sufrió un saqueo llevado a cabo por un general rebelde a pocos años de la muerte del emperador.

En esta zona aun falta excavar, así que posiblemente los chinos se encuentren con más sorpresas todavía. Muy cerca de la cámara imperial, vamos a encontrar dos grandes necrópolis que albergan a los cientos de miles de condenados que trabajaron en la obra, y también a los caballos de los establos reales. Todos, involuntariamente, acompañaron al emperador al más allá, puesto que las órdenes fueron rigurosamente cumplidas, aún después de su fallecimiento.
Los arqueólogos consideran a la tumba de Shi Hoang Ti, uno de los descubrimientos más espectaculares en su género del siglo XX.
Artículos Relacionados