Turismo aventura en el Parque Nacional los Nevados

En la región central de los Andes Colombianos se encuentra localizado este notable Parque Nacional, donde los volcanes y su entorno ofrecen múltiples opciones para el turismo de aventura o activo. Desde caminatas con diversos grados de dificultad, montañismo, esquí, cabalgatas, son algunas de las actividades que los viajeros pueden practicar en este santuario natural.

Inaugurado en 1.974, el Parque Nacional los Nevados se extiende sobre una superficie de 60.000 hectáreas ubicadas a una altura de entre 2.500 y 5.700 m.s.n.m. Su extraordinaria belleza no sólo se encuentra en sus picos nevados durante todo el año, sino también en sus hermosas lagunas glaciarias rodeadas de bosques, fuentes termales, ríos, cataratas, rápidos, páramos y desiertos, que conforman un entorno de inigualable belleza natural.

Los volcanes nevados son el Ruiz, el Cisne, Santa Isabel, Tolima y Quindío. La actividad dentro del parque está controlada por el Centro Vulcanologico Nacional y el Instituto Nacional de los Recursos Naturales Renovables y Protección al Medio Ambiente. Ambas entidades ofrecen asistencia en información a los visitantes, guías de montaña, y además vigilan las zonas de campamentos. En este paraíso natural hay varios lugares donde poder hospedarse y los cuales están estratégicamente ubicados para recorrer más fácilmente la zona.

Los diversos caminos a través de los cuales se puede ingresar al parque están acompañados por caídas de aguas, cavernas naturales, etc. además de los pueblos de Calarcá, La Línea y Cajamarca, si es que se elige Armenia como punto de partida. Un lugar de entrenamiento deportivo de ciclistas y el cual resulta un poco difícil su trayecto hasta alcanzar los 3.300 metros es el ascenso a Alto de la Línea, que al descender en busca de Cajamarca, sorprende la gran extensión de palmeras de cera del Quindío, el árbol nacional de Colombia. Se trata de una de las mil especies de palmeras que existen en las regiones tropicales y subtropicales. Son muy esbeltas y crecen hasta los 60 metros en forma recta, ocupando extensiones localizadas a 3.300 m.s.n.m donde se reproducen.

Las aguas termales compuestas de minerales que hay en el parque han generado gran cantidad de túneles y cavernas, creando sitios muy singulares como la Caverna del Convento en Cajamarca, con un lago interno que desemboca en el llamado puente de azufre. Buscando la ciudad de Ibagué, el cañón del río Anaime resulta un sitio ideal para observar la flora y fauna del Parque Nacional los Nevados.

Desde Ibagué, un camino de tierra permite acceder al nevado de Tolima, mientras que si se ingresa por Alto de Letras se puede llegar a la base del volcán nevado de Ruiz, ambos con cumbres cubiertas por los glaciares. Al recorrer por el último de sus accesos el camino está acompañado de fuentes termales, pintorescos vallecitos con casitas rodeadas de los cultivos familiares. Luego, a los 4.000 metros de altitud, se encuentra el piso del Páramo donde todavía es posible encontrar alguna que otra vivienda, pero en un entorno desprovisto de árboles.

Aquellos viajeros que ingresan en vehículos todo terreno o que  gustan practicar montañismo, pueden observar las manchas de glaciares pasando los 4.300 metros de altura, además de grandes superficies recubiertas de arenas con cenizas y andesitas basálticas relacionadas con la actividad volcánica. Hacia el sudoeste aparece el cráter de La Olleta, cubierto de arenas, constituyendo uno de los grandiosos espectáculos que nos ofrece la montaña durante los días despejados.

Pero sin dudas, el volcán Ruiz se ha destacado en protagonismo relacionado con varios desastres naturales que ha causado, mostrando signos de reactivación desde 1.984, por medio de altas fumarolas y gases sulfurosos, con expulsión de  grandes rocas, temblores, etc, en todo el área. Siendo la mayor catástrofe la que provocó la noche del 13 de noviembre de 1.985 cobrando la vida de 25.000 personas y miles y miles de hectáreas cultivadas. Actualmente, el acceso a esta zona está restringida hasta unos 10 km a su alrededor.

Un trecho de hondonadas y glaciares colgantes separan al Ruiz del Nevado de Santa Isabel, que alcanza mas de 4.900 de altura, con suaves y amplias laderas facilitando la practica de esquí, y al pie de éste volcán podemos encontrar  la Laguna de Otún, una de las mas bellas del parque. Donde el trekking y la observación de la naturaleza son algunas de las actividades que se pueden realizar, además de poder acampar. En el sector donde se unen en forma de puente los volcanes Santa Isabel y el Ruiz, se alza el Nevado del Cisne, que acumula nieve sólo durante el invierno.

Siguiendo el trayecto aparece el Quindío, que tiene un cráter apagado elevado a más de 4.700 metros, ésta es una zona  para acampar ya que aquí comienzan varios accesos para practicar escalada. En el sector sur, se encuentra la montaña más hermosa del Parque Los Nevados, el Tolima de 5.100 metros, con su perfecto cono con forma de punta. El Tolima es un volcán activo, con su cráter siempre envuelto en vapores, a manera de un gigantesco caldero.

Los andinistas suelen recorrer un sendero de gran atractivo que parte de la ciudad vecina de Ibagué, y continúa en forma paralela al río Comblina hasta llegar a las fuentes  en la zona de glaciares.

El ecosistema que protege el Parque Nacional Los Nevados es similar  al del Puracé, protegiendo los biomas de páramos y bosques altoandinos, glaciares,  además de algunas especies vegetales amenazadas a nivel nacional como son el pino colombiano, el roble, la palma de cera, variedad de aves, etc, de modo que la fauna y flora se repiten en ambos santuarios naturales.

fotos Juan Anzola

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