Quienes viajen a Roma, una excursión interesante y de contenido arqueológico en los alrededores de ésta ciudad, es la Villa Adriana, en Tívoli, a unos 23 km de la capital italiana.

La Villa Adriana fue la residencia de campo del Emperador durante el siglo II, gobernando la mayor parte del tiempo desde aquí, porque se decía que a Adriano le disgustaba el palacio del monte Palatino en Roma.

Fue el propio Emperador quien supervisó su construcción, cuyo magnífico conjunto arquitectónico reúne representaciones del valle de Tempe, en Tesalia, Grecia.

La Villa Adriana, en la cual aún faltan sectores por excavar, fue un esplendoroso complejo de mas de 1 km2, donde había palacios, fuentes, termas, teatros, templos, salas de lectura, de ceremonias, etc, constituyendo una miniciudad con todo lo que tenía que tener durante esa época.

villa2

Al recorrer el complejo arqueológico podrán ver un gran estanque-piscina, rodeada en parte por columnas que sostienen esculturas, reproduciendo al Canopo de Alejandría en Egipto, este sector es uno de los mejor conservados de la villa.

Otro de los lugares interesantes de este complejo es el Teatro Griego, la Plaza de Oro, rodeada por sesenta columnas, el Teatro Marítimo, la Isla de la Soledad, entre otros, pudiendo disfrutar de los distintos estilos arquitectónicos que se emplearon en su construcción, como el egipcio y en su mayor parte, el griego.

Cerca del acceso a la Villa de Adriano se puede observar una maqueta que es fiel representación de la magnificencia y esplendor que supo ostentar la villa durante su época.

fotos Lanci Daniele

Artículos Relacionados